Colectivo Kuska es una organización de lideresas quechuas y aymaras de Puno, profesionales de la salud mental, ciencias sociales y comunicaciones. Desde nuestras bases en Puno, Lima e Ica, trabajamos desde un enfoque anticolonial y antirracista articulando la salud mental comunitaria y crítica, el activismo, la comunicación alternativa, la educación popular, las intervenciones comunitarias y la investigación para luchar por el buen vivir y la dignidad de los pueblos históricamente oprimidos.
MISIÓN
Somos una organización de lideresas quechuas y aymaras de Puno, junto a profesionales de la salud mental, las ciencias sociales y las comunicaciones. Nos dedicamos al fortalecimiento colectivo desde el trabajo horizontal con mujeres de pueblos originarios, comunidades afrodescendientes, diversidades LGBTIQ+, migrantes y niñeces históricamente silenciadas.
Nuestra labor se despliega a través de la educación liberadora, la comunicación alternativa y la salud mental comunitaria entendida como un ejercicio de sanación colectiva. Trabajamos nuestros dolores sin revictimizar y tejemos dignidad donde el sistema ha sembrado desigualdad, despojo, exclusión y violencia estructural.
Nos posicionamos firmemente contra todas las formas de dominación hacia el otrx: el racismo estructural, el patriarcado y la colonialidad que fracturan los cuerpos, los territorios y los vínculos. Desde una perspectiva interseccional y decolonial, promovemos la interculturalidad crítica para descolonizar las subjetividades y acercarnos al Buen Vivir (Allin Kawsay / Suma Qamaña).
VISIÓN
Proyectamos un porvenir donde las personas —sin importar su origen, género, orientación sexual, identidad, lengua o color de piel— sean reconocidas, valoradas y amadas desde su diferencia. Imaginamos un tiempo donde nadie deba renunciar a su historia para ser parte de la sociedad y donde la justicia social sea una práctica cotidiana y colectiva
Visualizamos un mundo donde los saberes de los pueblos originarios, de las mujeres ancestrales, de las niñeces, adolescencias, migrantes y de las comunidades silenciadas se sitúen en el centro como fuentes legítimas de verdad y no como folclor. Aspiramos a una humanidad que no separe mente, cuerpo, espíritu y territorio, donde el cuidado, la memoria y la sanación se ejerzan como fuerzas políticas fundamentales.Nuestra visión es la consolidación del Buen Vivir (Allin Kawsay / Suma Qamaña) como una convivencia justa, digna y relacional entre los seres humanos, la naturaleza y el cosmos. Trabajamos por un tejido de vidas que se cuidan, se escuchan y se levantan juntas frente a las desigualdades y el colapso ecológico, asegurando que en el camino de la liberación no se deje a nadie atrás.
